sábado, 28 de abril de 2012

GRANDES ENCUADERNACIONES EN LAS BIBLIOTECAS REALES (S.XV – S.XXI)




¿Recordáis? La protagonista principal en Desde mi Ausencia es bibliotecaria, y quienes han leído la novela habrán comprobado su interés, su afición, su apego, su profesionalidad en el mundo del libro. Sí: EL MUNDO DEL LIBRO, porque el libro es un mundo, no sólo en su interior sino en su envoltura externa. Es cierto que en nuestra época va ganando adeptos el formato electrónico, porque ahorra espacio y es más barato. Sin embargo, yo me inclino por el libro clásico, tradicional, con sus pastas, con sus hojas, con sus dibujos… Entrar en una librería antigua y curiosear sus estantes, palpar la materialidad de los volúmenes, aspirando el olor a sabiduría, a imaginación, a originalidad, a fantasía, a ilusión es para mí un verdadero deleite.

Por eso, permitidme que os recomiende la exposición titulada Grandes Encuadernaciones en las Bibliotecas Reales (SXV-XXI). Se la recomiendo especialmente a los amantes de curiosidades, sobre todo relacionadas con el libro. Además, el entorno no puede ser más sugerente, así como el montaje, diseño y acondicionamiento de los espacios. Tiene lugar en las salas de exposiciones permanentes del Palacio Real de Madrid, donde se expondrá hasta el 2 de septiembre del presente año. Tiempo tenéis, pues, para disfrutar de ella. Además, muy pronto las exposiciones no permanentes se trasladarán de ubicación, y perderéis la oportunidad de conocer esta parte del palacio, la imagen del Campo del Moro desde las terrazas y balcones, la sensación de cruzar el gran patio por la puerta de la Armería, con la catedral enfrente recortándose contra el cielo.

Por otro lado, es interesante observar la belleza de las chimeneas de mármol de cada estancia, las espléndidas arañas que cuelgan del techo, las bóvedas, las pinturas, tallas, tapices, relojes, mesas, sillas y sillones, platos, relicarios, cajas de plumas, objetos personales, tejidos… Todo, hasta el más pequeño detalle, revela un gusto exquisito y una gran profesionalidad por parte de los que han trabajado en ella para que podamos disfrutarla.

La exposición nos ofrece por vez primera un extraordinario tesoro de encuadernaciones, conservado en las bibliotecas de algunos de los Reales Sitios: el Palacio Real de Madrid, así como los Monasterios de El Escorial, la Encarnación, las Descalzas y las Huelgas. En ella se muestra la encuadernación como un elemento más del lenguaje de la Corte, dado que representa e a una persona o una institución, individualizando la propiedad como un bien inconfundible. Encontraréis en sus vitrinas y estantes encuadernaciones muy lujosas, pero también comunes –como las de pergamino-, en un perfecto equilibrio. Así, con ejemplares magníficos, excepcionales, alternan, por ejemplo, libros de literatura infantil, propiedad de la reina Victoria Eugenia, esposa de Alfonso XIII, que también leyeron sus hijos.

Para no extenderme, acabaremos con algunos interesantes párrafos sobre el contenido de la exposición:

“Las funciones que desempeñan los libros en la vida de la Corte son eje esencial de la biblioteca real. La representación y escenificación de determinadas ceremonias inspiran el tipo y diseño de encuadernación y se refuerzan con el recurso de las marcas de propiedad, escudos y otros símbolos (…) El interés de estas encuadernaciones es muy alto: el estudio de su estructura revela diferencias geográficas, técnicas y económicas, y permite reconstruir el largo proceso de un impreso desde el taller de imprenta hasta la librería (…)

El uso de técnicas decorativas concretas en la encuadernación aporta a los libros un carácter homólogo y diferenciado: Hierros, cortes y papeles, o pastas marmolizadas, son los procedimientos más habituales. Las bibliotecas reales emplean técnicas decorativas lujosas y diferenciadas para crear la unidad óptica perimetral perfecta. La encuadernación de cámara se aplica por igual a impresos valiosos y corrientes o a manuscritos contemporáneos o históricos. Su contemplación en conjunto les devuelve su perfecto sentido. Al admirar algunas de las encuadernaciones regias, se evidencia el esfuerzo de sus artífices por alcanzar un ideal donde reunir la eminencia técnica y el esplendor artístico (…) Los cortes dorados, labrados y miniados son otros de los recursos del enriquecimiento de los libros y, también una técnica de preservación contra la suciedad (…)

Desde Isabel I hasta la reina Sofía, algunos de los libros que han formado las colecciones privadas de los reyes de España muestran cómo se han ido interpretando sus cubiertas para identificarlos con sus propietarios y acomodarlos a un lenguaje estético preciso y siempre vanguardista.

De verdad: ¡No os perdáis algo tan singular!




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