lunes, 21 de mayo de 2012

UNA CRÓNICA DIFERENTE PARA UN DÍA DIFERENTE


20 de mayo ya, cómo corre el tiempo. Un tiempo revuelto y extraño, cual un otoño de tonos invernales en primavera. El color del cielo es un preludio pausado de tormenta. Y hace frío.
Ricardo y yo hemos quedado a las 08:00 de la mañana. Una vez más nos disponemos a añadir una nueva aventura en nuestra común historia, al calor de Desde mi Ausencia. Es domingo y la ciudad parece vacía; la calle se despereza con el suave deslizar de algún que otro taxi camino de la estación de Atocha.


¿Qué puede haber en un festivo a hora tan temprana, que reclame la presencia de los dos?
Sí, lo habéis adivinado. El periodismo no puede descansar aunque sea jornada de ocio: Ricardo y yo seremos hoy los invitados especiales en el programa matinal que presenta y dirige Curro Castillo,  Madrid Fin de Semana, de 09:00 a 11:00 horas en Onda Madrid.
...
Y ya de vuelta a casa desde hace unas horas, y mientras descarga una aparatosa tormenta sobre la capital, rememoramos la nueva experiencia en radio, y en síntesis os podemos anticipar que ha sido una verdadera gozada, ¿verdad, Ricardo? ¿Te acuerdas de cómo fuimos hablando de ello cuando volvíamos de La Ciudad de la Imagen?




-Sí, claro… Nada más llegar bajó a recibirnos Pablo, del equipo de Curro, que nos condujo hacia el estudio donde iba a tener lugar el programa. ¡Madre mía, qué de gente, y qué vitalidad feliz la de todos, qué energía, qué recibimiento más cálido! Unos ya se encontraban allí, otros se fueron incorporando sobre la marcha…




Sin duda: gran tertulia esta que dirige, coordina y protagoniza Curro Castillo, otro grandísimo profesional de la comunicación que imprime su sello, su personalidad, su carácter en cada espacio. Curro disfruta comunicando, lo vive y trasmite su vitalismo, su entusiasmo, su alegría contagiosa. Madrid Fin de Semana se caracteriza por la variedad de temas, por la espontaneidad, el dinamismo. Incorporarte a esa tertulia es como estar en casa entre amigos. Hay espacio para la literatura, la música, el cine, el arte, la historia, la actualidad; hay espacio también para las curiosidades, adivinanzas, chistes, recetas de cocina, concursos, intervenciones de los oyentes... No es demasiado habitual que, salvo honrosas excepciones, un trabajo serio y profesional pueda llevarse a cabo distendida y gozosamente a diario; un trabajo en el que no faltan las risas, fruto de ese humor sano y equilibrado que se palpa y respira, contrapunto de la otra cara de la moneda que nos ofrece la vida.

Un placer. Un privilegio haber vivido esta experiencia, sintiéndonos cada vez más a gusto, más integrados, más participativos y espontáneos, más amigos de ese grupo de amigos entrañablemente divertido, entre los que el tiempo se nos fue como la espuma.



-¿Ya? ¿Ya son las once…? –nos preguntábamos con la mirada fija en el reloj del estudio.

Pues sí. Dos horas más para el recuerdo que nos hacen acabar de nuevo dando las gracias: a Loli Jurado,  hada madrina que nos facilitó la entrada a Telemadrid y a a Onda Madrid, y que no dejó de estar pendiente hasta el último momento para que se hiciera realidad. A José Gilgado, subdirector de esta cadena televisiva. A Curro, cómo no, el mejor espada, que propicia la comunicación sin barreras; el de la risa a flor de piel, original, divertido, lleno de creatividad y de saber hacer; capaz de aglutinar, de crear equipo, con ese magnetismo innato que nace de la humanidad y de la experiencia. Y es que, amigos y amigas, cuando Curro Castillo te mira de frente y te sonríe, mientras formula una adivinanza,  cuenta un chiste o comenta la actualidad, te parece que lo conoces de toda la vida.


Gracias, para terminar, a cuantos formaron parte de la tertulia: Pablo, el que con una sonrisa permanente en los labios intentaba hablar de cine, de películas; Rosa de la Fuente, aguda, chispeante, encantadora, y fan incondicional del cuerpo de bomberos, lo mismo que la cordial, interesante y dinámica Eva Robles, otra de las asiduas como Santiago Álvarez-Barón, quien nos impresionó por su contundente apariencia de seriedad y lo bien que hablaba francés, pero, sobre todo,  ¡por lo bien que  imitaba al Pato Donald, además, de trinar como los pájaros cuando quiere! Aunque, hablando de trinos, no olvidamos a Melo Bakale, quien con su voz cálida y su guitarra, nos ofreció un par de canciones y nos habló de sus proyectos... Y gracias a quienes estaban en el control, al otro lado de los cristales. A todos. Que nadie quede fuera.
Cómo nos gustaría volver a veros, amigos, a participar de esa alegría que trasmitís a través de las ondas a los madrileños madrugadores. Nuestras felicidades entusiastas y sinceras  a Madrid Fin de Semana, un espacio lleno de vida, matices y color, que invitamos a escuchar a los amantes de la buena radio. Es una verdadera inyección de optimismo y alegría para empezar la jornada, más necesaria aún, habida cuenta de los difíciles tiempos que vivimos.

Nos marchamos con un “Hasta que queráis. Hasta siempre, amigos”

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